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La abstracción me inspira

 

Hoy comparto esta muestra de "Pequeñas Abstracciones" como he llamado a  una colección de trabajos de pequeñas dimensiones que hice hace muchos años. Recientemente completé uno solo de ellos que me ha inspirado para series en las que trabajo actualmente. Si miro atrás puedo apreciar muchos elementos que utilizaría más tarde en series más elaboradas. En estos dibujos utilicé principalmente lápiz graso, pastel o ceras. Me gusta realmente la frescura de algunos de estos dibujos que hice cuando aún era estudiante.

 

Creo que ningún artista puede decir que su obra no tenga influencias de otros que le precedieron o incluso de sus coetáneos. Sin duda, echando la vista atrás, la influencia de Vasili Kandinski, el pintor ruso, está muy presente en los comienzos, cuando desarrollaba mi creatividad sin haber vivido lo suficiente. Y esa influencia ha continuado existiendo junto con la de otros conocidos pintores como el español Joan Miró, el neerlandés Willem de Kooning o el estadounidense Mark Rothko. Sin embargo es curioso que se nos enseñaba la historia del arte sin apenas hacer referencia a las mujeres artistas. Lo bueno de esto es que aún hoy en día descubro a pintoras de las que no tenía conocimiento o había visto su obra tan de pasada que ni siquiera me acordaba. Me siento incluso ignorante pero comprendo que la historia ha sido contada como si la mujer estuviera en segundo plano y eso ha hecho que sea más difícil reconocer sus obras. Hablo por ejemplo de  la sueca Hilma af Klimt o la estadounidense Helen Frankenthaler. Y estos son solo dos ejemplos de artistas mujeres en cuya obra veo reflejados algunos de mis trabajos.

 Serie Cuerpo II. Óleo, 81x100 cm, 1997. Colección privada.
Serie Cuerpo II. Óleo, 81x100 cm, 1997. Colección privada.

La pintura abstracta es en sí la expresión libre del artista que pone su alma en la ejecución, y experimenta con la técnica, buscando un acercamiento a la manifestación de sus sentimientos. En este sentido podemos decir que es terapéutica.

 

La terapia como instrumento que nos ayuda a vislumbrar la psicología de la persona puede asociarse a la praxis artística y ser muy beneficiosa tanto para el que crea la obra como para el que la contempla. El arte es terapéutico y tiene valor más allá de lo estético y económico. Para los que estéis interesados en este tema os recomiendo la lectura de mi tesis que realicé sobre la escultora Louise Bourgeois, lo cual fue un gran aprendizaje para mi y una reafirmación sobre los grandes valores del arte.

 

Entonces, cuando observamos una obra de arte abstracto, no podemos limitarnos a analizarla pensando que es expresionista o geométrica, ni tampoco podemos detenernos solo en la técnica, el material, el color, las formas. Tenemos que ir más allá y pensar en qué nos inspira, qué nos transmite, de qué nos habla. Hay que escuchar a la pintura.

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