· 

Rasgos orientales

人間 ningen (humano)
人間 ningen (humano)

Varias veces he tratado de dibujar la cara de una persona oriental y, en mi opinión, ello implica ser más consciente de la simetría y la línea si comparo con otros retratos. Dibujar personas, sean de donde sean, es siempre bonito e interesante pero esta vez destaco mis dibujos y apuntes realizados en Japón en su mayoría. Ahora los miro y recuerdo muchos de mis intereses y razones por las cuales dibujaba y me sumergía en la estética que me rodeaba.

 

Dibujo expuesto en The Exhibit en la exposición "In connection with Nature".
Dibujo expuesto en The Exhibit en la exposición "In connection with Nature".

Los dibujantes de "anime" y "manga" han creado una fisionomía particular para identificar a sus personajes. Con ojos aveces excesivamente grandes e irreales, alejados de la anatomía real, han tratado de dar más expresividad a las caras y comunicar mejor los sentimientos. En realidad tenemos una idea equivocada al pensar que todos los orientales tienen los ojos muy parecidos. Esa es la primera impresión pues nuestra mente tiende a simplificar y almacenar información de modo fácil para visualizar las formas, pero una vez se convive largo tiempo con personas orientales las diferencias se hacen evidentes. Y, mirando con atención a los ojos, igual pueden llegar a transmitir sentimientos los orientales que los occidentales. Esto que puede parecer los más natural y sencillo de comprender ha supuesto para algunas personas japonesas un problema estético y de hecho sorprende ver, por ejemplo, a algunas mujeres con rasgos orientales y ojos grandes. Hay algo antinatural en ello pero difícil de percibir. 


Hace ya muchos años le dije a una amiga japonesa que no veía mucha diferencia entre las mujeres occidentales y las japonesas ya que no todas las japonesas tenían los ojos demasiado rasgados o con párpados bajos, y que veía a algunas chicas con ojos grandes...ella sonrió y me dijo que estaban operadas. En aquel entonces me sorprendió mucho pero luego puede comprobar los numerosos anuncios de clínicas de estética ofreciendo dichas operaciones para levantar los parpados y crear una mayor expresividad en la mirada.

Lo que también he observado es una menor diferencia entre el rostro masculino y el femenino. Digamos que se produce una feminización de algunos hombres y chicos jóvenes sobretodo. La búsqueda de la perfección en su aspecto físico los hace parecer más femeninos. Sobre todo se da en el mundo de la música, los dramas, entre los actores y cantantes que muestran sus mejores looks. Algunos empiezan desde muy jóvenes a formar parte de las empresas que los irán promocionando a medida que avanzan en edad, hasta convertirse en ídolos tanto de generaciones jóvenes como no tan jóvenes. En algunas fotografías, si no fuera por las referencias y los nombres, es difícil saber si estamos viendo un niño o una niña, un chico o una chica. Muchos aquí se preguntarán si en realidad hace falta distinguir. Mi comentario es solo mera curiosidad visual porque me inspiraba intentar dibujar lo que a mis ojos parecía muchas veces perfecto. En mi opinión, en Japón, claramente se produce una idealización de la masculinidad tomando prestados los estereotipos femeninos.


Lo bonito de ver estos dibujos ahora es recordar la amistad con las personas que pasaron por mi vida entonces. He de decir que conocí a gente dispuesta a ayudar y hacer la vida un poco más fácil. Sin duda eran muchas las diferencias culturales con España, pero vivir en Japón fue una gran experiencia a nivel humano. Esto me inspiraba y animaba a dibujar aunque solo estuviera realizando bocetos o dibujos sencillos sin que fueran a desarrollarse más tarde en pinturas. Aveces utilizaba alguna foto y transformaba el escenario a mi gusto, combinando con momentos en los que tenía la persona delante. Por supuesto que esto era imposible cuando dibujaba a cantantes y actores pero ver vídeos de sus actuaciones o series en la televisión era una ayuda.

"Dos". Acuarela previa para la obra expuesta en The Exhibit en la exposición "In connection with Nature".
"Dos". Acuarela previa para la obra expuesta en The Exhibit en la exposición "In connection with Nature".

A la hora de realizar los dibujos y las pinturas, como vengo insistiendo en este blog, los dibujos previos son importantes. Tanto si tenemos ocasión de dibujar a un modelo en una sesión o si debemos utilizar otros medios como fotografías o vídeos, observar a la figura más allá de las dos dimensiones del papel es necesario. Después cuenta nuestra habilidad con el claro oscuro para crear volúmenes o atmósferas. No obstante no todos los pintores eligen resaltar el volumen. En la pintura japonesa, por ejemplo, son numerosas las representaciones de rostros en los que no se enfatiza la tridimensionalidad sino lo contrario. Está claro que la imaginación y nuestra capacidad para reproducir y completar la información visual influyen en cómo vemos una obra.

 

Dibujar a alguien en movimiento es difícil y he de reconocer que muchas veces es necesario recurrir a fotografías. Si son varias en diferentes posiciones mejor. Lo ideal es tener al modelo delante y plasmar lo que vemos directamente. El ejercicio requiere transformar las tres dimensiones en dos haciendo parecer que existe espacio alrededor del volumen de la cabeza o el cuerpo. He de decir que no siempre se consigue pero si tenemos esta idea en nuestra mente a la hora de dibujar, no es imposible. El aire que nos rodea también tiene su lugar en nuestro papel de dibujo. Y la obra se desarrolla con la influencia de lo que vivimos o vemos a diario.

Quizás porque en Japón estaba rodeada de naturaleza sentía mucho más cercano todo lo verde, las flores, los colores naturales de todo lo que no fuera cemento y asfalto. Y esto, comenzó a verse reflejado en los dibujos de modo simbólico.

Las flores siempre simbolizan la belleza, pero también la tristeza, lo efímero, el paso del tiempo. Las líneas de sus pétalos y el marchitar de su frescura es como el envejecimiento. Esto traté de reflejar en los retratos acompañados de flores como en la obra “Dos” que describo en esta misma web, en la sección “Flores y Naturaleza”.

La combinación de flores con el rostro humano es un motivo recurrente en mi obra cómo búsqueda de la belleza y el sosiego. En ambos, rostro humano y flores, encuentro formas preciosas y también complicadas de dibujar. Es un reto sin duda.