Figuración y Abstracción

Libros artísticos

           Estos son algunos de mis libros artísticos en los que estoy trabajando utilizando técnicas mixtas. Combino imágenes abstractas con otras más realistas y distintos tipos de papel. Todos están encuadernados a mano con técnicas tradicionales. Son libros sencillos en los que reúno muchos de mis sentimientos e ideas.

Naturaleza y Lenguaje

           Dentro de mi pintura abstracta esta es la serie con mayor carácter simbólico. Son más los elementos que intervienen pues hago una reflexión no solo sobre el ambiente que me rodea sino el lenguaje que escucho. Surgió en los años que estudié en Londres, tratando de comprender culturas muy diferentes a las que tenía que acostumbrarme, y lugares distintos a la ciudad donde había crecido e idiomas, en gran parte, desconocidos para mí. Por esta razón en ella aparece una especie de grafía que no connota ningún significado concreto pero que tiene reminiscencias de la caligrafía oriental o árabe. Apareció de modo inconsciente mientras pintaba y recordaba todo lo que era diferente a mí pero que comenzaría a formar parte de mi vida más pronto que tarde, aun sin yo saberlo en aquel momento. Fue entonces cuando comencé a interesarme por el idioma japonés o chino, aunque desde siempre me había atraído la cultura oriental.    

 

Títulos de la obra por orden de aparición: 1 Nature & Language I. Acuarela, 17 x 25 cm, 1991. Colección privada. 2 Nature & Language II. Acuarela, 17 x 25 cm, 1991. Colección privada. 3 sin título. Técnica mixta sobre lienzo, 45 x 45 cm, 2000. Colección privada. 4 Ciudad. Técnica mixta sobre lienzo, 65 x 80 cm, 2009-2016. 5 Nature & Language. Grabado (aguafuerte). 21 x 11 cm. 1992. 6 Nature & Language (drawings). A3. 1991.

Serie "Naturaleza y Lenguaje ", acuarela, 19 x 19 cm, 2021.
Serie "Naturaleza y Lenguaje ", acuarela, 19 x 19 cm, 2021.

             Aparte de esta reflexión incluía la convivencia del ser humano en las grandes ciudades, anhelando la naturaleza, viviendo como en enjambres, actuando en grupo o individualmente. Por ello la serie evolucionó incorporando más referencias a la gran ciudad, incluso a sus grandes rascacielos, los que tanto me habían impresionado durante mi estancia en Estados Unidos.

           Surgieron cuestiones como el cambio, la metamorfosis que el individuo sufre para poder convivir con otros, con “los otros”, los que son diferentes a uno mismo. Esta idea se refleja a través de símbolos como edificios transformados en insectos. Y, entonces, en la pintura se manifestaban los que suelen resultar contrarios, ciudad-naturaleza, grupo-individuo. Me preguntaba si son conceptos antagónicos o solo divisibles.

 

 

Autorretrato 

          Esta serie de pinturas se reúnen bajo el título "Autorretrato" y la realicé entre 1994 y 1996. Principalmente, son cuadros pintados al óleo que combino con el collage y otros materiales. En ellas trato de expresar sentimientos como la angustia, la decepción y desilusión o el dolor. Todos ellos difíciles de experimentar o sobrellevar pero que, a través de la realización de la obra, e incluso de su observación, se atenúan.

          Como siempre, en los lienzos existen referencias a los momentos vividos paralelamente. Es decir, el carácter autobiográfico que está presente en la obra no es determinante, sino que los propios materiales y pinceladas van conformando las imágenes. El resultado es una simbiosis entre realidad y ensoñación, siendo mis sentimientos extensibles a otras personas.

          Para realizar estas pinturas, a parte del óleo, empleé materiales que en un principio parecen ajenos a la obra pero que, una vez incorporados, se unen formando parte del mismo proceso de expresión. Entre ellos se encuentran, por ejemplo, el hilo, la cuerda y la tela.

          Recurro a la costura o la labor descontextualizándola de su utilidad rutinaria, para con ella poder crear un microcosmos dentro de la superficie pictórica. Estos pequeños mundos continúan así siendo expresión del contenido simbólico de la obra.

 

Automarginación,  óleo e hilo, 1995, 130 x 135 cm.
Automarginación, óleo e hilo, 1995, 130 x 135 cm.

          En la serie aparece varias veces la referencia al cambio, la metamorfosis, a través de imágenes de insectos o formas en movimiento. Concretamente en esta obra: “Auto marginación”, empleo la máscara como símbolo de la ocultación de nuestros sentimientos lo cual ha sido necesario para las mujeres.

          En muchos casos, las mujeres han silenciado sus experiencias y relaciones, siendo relegadas social y familiarmente. Los motivos han podido ser varios, por discriminación de género y relegación social,  su libertad ha sido puesta en entredicho y su personalidad anulada. Es necesaria, entonces, una revolución interior un cambio que la haga más fuerte y autodeterminarte.

           Estos cambios comienzan a producirse en la adolescencia; son deseados durante esos años en los que se conforma nuestra personalidad. Sin embargo, no siempre es posible pues, para que una mujer sea aceptada tal y como es, el apoyo del entorno familiar y social es fundamental.

Adolescencia, óleo y lana, 130 x 135 cm.
Adolescencia, óleo y lana, 130 x 135 cm.

           De hecho, si aún no es mujer, que se trata tan solo de un “proyecto de mujer”, los condicionamientos sociales y culturales pueden deconstruir una y otra vez cualquier afán de autosuperación y autoaprendizaje y, por lo tanto, de conformación de algo tan valioso como la personalidad propia.

           Dicho condicionamiento, por supuesto que no afecta solo a la mujer, sino que cualquier persona, sea mujer u hombre, podría verse influenciado. La sensibilidad no es propia de un género u otro, al igual que tampoco son innatas las posturas machistas. Las mujeres a lo largo de la historia también han aceptado someterse al dictamen machista y victimizar a otras mujeres de su entorno o su núcleo familiar.

           En esta obra titulada, precisamente, “Adolescencia” aparece solo la mitad del cuerpo de una mujer ya desarrollada. La ausencia del torso y la cabeza aluden a como es coartada su libertad. Otra figura, la de una niña con alas de ángel parece que flota en la superficie. Esta es la niña que vamos dejando para poder convertirnos en adultas pero que, siempre, de algún modo, permanece en nuestro interior.

           También, si prestamos atención, podemos ver en el fondo una figura escondida que parece un insecto. Alrededor de ella se dispersan unos círculos rojos que surgen del pezón de la mujer. Estas formas circulares y rojas son fruto de la fragmentación corporal y dispersión psíquica. Los pechos son representados inconexos, irreales, solo sugeridos como parte de un cuerpo del que aún no somos conscientes.

 

 

 

           Un suéter diminuto, tejido a mano y colgado en el lienzo, nos recuerda a esa segunda piel en la que nos refugiamos. La piel que simboliza la apariencia tras la cual escondemos nuestros deseos o sueños, porque son juzgados como transgresores de la norma.   

 

 

Incomprensión,  óleo sobre lienzo, 130 x 135 cm.
Incomprensión, óleo sobre lienzo, 130 x 135 cm.

           La idea del cuerpo fragmentado se fusiona con la de la niñez destruida, o poco vivida, que aparece representada por figuras sin cabeza, con grandes ojos, casi como los de un insecto. Esta figura representa un ser mitad muñeca, mitad niña como podemos ver en “Incomprensión”, bajo un autorretrato que expresa perplejidad.

           Otras representaciones flotan en la superficie. Una habitación que es al mismo tiempo ventana a otro mundo, otro paisaje. En ella una niña mira ese espacio exterior mientras sostiene una gran telaraña. Un oso de peluche abandonado en una esquina, simboliza el recuerdo de la infancia.

          Todo es presenciado por una figura fantasmagórica, una mujer que muestra un rostro afable de mujer madura, liberada del tormento y la incomprensión. Casi hay que buscarla en el lienzo, aparece velada y mirando hacia otro lado porque en realidad está recordando más que observando.

 

 

Metamorfosis, óleo, escayola y madera  sobre tabla, 68 x 102 cm.
Metamorfosis, óleo, escayola y madera sobre tabla, 68 x 102 cm.

           En "Metamorfosis" parece que me he sumergido bajo el mar y una versión de mí misma, como sirena, está observando los cambios que me transforman, complaciente.

           Si miramos la obra de cerca, se pueden observar varias texturas diferentes, algunas incisiones y piezas superpuestas a modo de collage. La textura es un símbolo de las marcas que produce el paso del tiempo en el espíritu. Puesto que las experiencias se acumulan sin pasar en vano, su influencia puede ser positiva o negativa pero siempre quedará grabada en nuestra psique.

 

La Huella, óleo sobre lienzo, 130 x 135 cm.
La Huella, óleo sobre lienzo, 130 x 135 cm.

           En “La Huella” el lienzo es perforado por tornillos sujetos con tuercas. Literalmente sujetan una huella, la que dejamos al caminar y crecer. La pierna de una niña aparece herida en la parte inferior del cuadro. Lleva un zapato infantil y un calcetín. El cuerpo fragmentado también tiene un alto contenido simbólico en esta pintura. Todo el dramatismo de la obra se libera a través del fondo, donde parece que se ha desatado una tormenta.

 

La Herida,  técnica mixta sobre lienzo, 130 x 135 cm.
La Herida, técnica mixta sobre lienzo, 130 x 135 cm.

           "La Herida" es la obra en la que el dolor se hace más evidente. Dos cuadros sobre el lienzo representan, de modo abstracto, las heridas. El cuerpo fragmentado, a veces velado, vuelve a aparecer. También el insecto, indicando que se está produciendo un cambio. El fondo está lleno de alusiones a los procesos de destrucción y construcción; cortes en el lienzo, agujeros realizados con tornillos, chorretones de pintura controlados que parecen producto de las heridas y veladuras que crean capas como pieles superpuestas.

 

La Mentira, óleo sobre lienzo, 130 x 135 cm.
La Mentira, óleo sobre lienzo, 130 x 135 cm.

         En esta pintura vuelve con fuerza la presencia de la infancia, del recuerdo de la niñez. El oso de peluche, la alusión a Pinocho, las burbujas que son como pompas de jabón, todo ello envuelto en tonalidades claras, rosáceas y cálidas. Pero también se percibe cierta acidez y sarcasmo. De hecho, se titula "La Mentira".

           Los objetos adheridos a la superficie son como los micro mundos del subconsciente; ventanas a los verdaderos sentimientos que dan nacimiento a la obra. Una caja oxidada guarda una bolsa con cabello que representa el paso del tiempo. En un bastidor cubierto de tela pueden verse dos aberturas, con los bordes cosidos. A través de ellas se entrevé otro plano. Así van acumulándose los recuerdos y, para llegar a ellos, a veces tenemos que reabrir heridas y hurgar en el pasado.

 

“Ensoñación”, óleo sobre lienzo,  130 x 135 cm.
“Ensoñación”, óleo sobre lienzo, 130 x 135 cm.

           “Ensoñación” es una composición más teatral, con Venecia como escenario de fondo que evoca un viaje. La figura central es un autorretrato en una barca. El poste central de madera se alza como un tótem, significando el falo como símbolo de la supremacía masculina. A lo largo de la historia la mujer se ha visto supeditada a su compañero, su hermano o su padre. En algunas sociedades y culturas aún permanece este modo de vida. En la imagen la pequeña figura con forma de hada está pendiendo de un hilo, reflejando la inseguridad que puede provocar en la mujer la dependencia del sexo opuesto. Pero es representada a la vez como un ser que acompaña a la mujer del cuadro y le aporta esperanza.